Fotografía. Dicta. Vende.

Tu catálogo se arma en el mostrador,
entre cliente y cliente.

Nada de "luego que me siente en la computadora". Almina trabaja al ritmo del negocio — así se ve cada paso en tu teléfono:

1

Fotografía la pieza

Abre Almina, apunta y dispara. La pieza entra a tu biblioteca al instante — una charola completa queda capturada en minutos.

Sirve la cámara que ya tienes y la luz de tu vitrina. Consejo del gremio: fondo liso, una pieza por foto — del resto se encarga el catálogo.

◂ BibliotecaCaptura flash⚡ Auto
+12
Grabando…
"Anillo Sofía, catorce kilates, tres punto dos gramos, talla siete, código A-114… cuatro mil ciento ochenta."
PiezaAnillo Sofía
Kilataje14K
Peso3.2 g
Talla7
Código#A-114
Precio$4,180
Ficha lista — revisa y guarda
2

Dicta los detalles

Es el mismo audio que ya le mandas a tus clientes — solo que ahora se convierte en la ficha de la pieza, con cada dato en su lugar.

Tú siempre tienes la última palabra: la voz llena el formulario, tú revisas y guardas. ¿Mostrador ruidoso o no quieres decir precios en voz alta? Teclea, funciona igual.

¿Vendes oro? Marca la pieza "precio por gramo" y se recalcula sola cuando el oro se mueve.

3

Comparte y recibe pedidos

Manda el link por WhatsApp — se ve así de bien en el chat. Tu cliente lo abre sin instalar nada, elige piezas y tallas, y su pedido te llega hecho lista de surtido.

Lo agotado se marca solo. Cambias un precio y el link ya está actualizado, sin reenviar nada.

Crear mi catálogo gratisVer un catálogo real

Fotografía. Dicta. Vende.

Tu primera pieza puede estar en catálogo en el próximo minuto.

Empezar gratis