Fotografía tus piezas, dicta el kilataje y el precio, y comparte tu catálogo por WhatsApp. Los pedidos te llegan ordenados, listos para surtir.
Ya te pasas el día mandando audios. Almina convierte ese mismo audio en la ficha de la pieza: kilataje, gramaje, talla, código y precio — todo en su lugar, listo para el catálogo.
Tú siempre revisas antes de guardar. ¿Mostrador ruidoso o prefieres no decir precios en voz alta? También puedes teclear.
Se arma en el mostrador, entre cliente y cliente.
Apunta con la cámara de tu teléfono y la pieza entra a tu biblioteca. Una charola completa, en minutos.
Di kilataje, gramaje, código y precio en voz alta. Se escriben solos en la ficha; tú revisas y guardas.
Comparte el link o PDF por WhatsApp. Tu cliente pide desde el catálogo, sin instalar nada.
Así se ve Almina trabajando — no son promesas, son las pantallas.
El catálogo solo lo ve quien recibe tu link. Tú eliges a qué clientes se lo mandas — igual que hoy con tus fotos, pero presentado como se debe.
Cambia precios o descuelga piezas en cualquier momento, desde el teléfono. El link siempre muestra tu última versión.
Acceso con tu correo y verificación; tu información viaja cifrada y respaldada. Tu catálogo es tuyo — expórtalo cuando quieras.
¿Preguntas sobre privacidad y datos? Lee cómo cuidamos tu información →
Foto: PexelsAlmina se construyó escuchando a mayoristas de Guadalajara y CDMX: los que venden por WhatsApp, recotizan cuando sube el oro y surten por docena. Cada función existe porque alguien del gremio la pidió.
Sin tarjeta para empezar, sin permanencia. IVA incluido, en pesos.
Menos de lo que cuesta UNA sesión con diseñador — y tu catálogo se actualiza todos los días. Ver detalle de planes →
Gratis hasta 50 piezas. Sin tarjeta, sin permanencia, sin computadora.
Crear mi catálogo gratis